El impacto del vapeo en tu boca

Percibido durante años como una alternativa más segura que el tabaco, el vapeo también deja huella en la boca: recesión de encías, sequedad bucal y mayor riesgo de caries. La Dra. Nadia Sarmini, directora de Clínica Dental Bernabéu, explica qué le ocurre a la boca de un usuario habitual de cigarrillo electrónico

El Consejo General de Dentistas de España ha alertado en varias ocasiones de que el vapeo, lejos de ser inofensivo para la boca, favorece la inflamación de las encías y puede alterar el equilibrio bacteriano habitual de la cavidad oral.

La percepción de que el cigarrillo electrónico es una opción “más limpia” que el tabaco ha hecho que muchos usuarios bajen la guardia, también en las revisiones dentales. La Dra. Nadia Sarmini, directora de Clínica Dental Bernabéu y con casi 20 años de trayectoria clínica, explica qué le hace el vapeo a las encías y al esmalte, y por qué conviene tomárselo en serio.

Una alternativa que no es tan inofensiva como parece

El vapeo se ha instalado en la conversación como el sustituto “ligero” del tabaco, pero eso no significa que la boca quede al margen. Cada vez llegan a consulta más pacientes que vapean y presentan signos de inflamación gingival que no asocian con el hábito, precisamente porque no lo consideran comparable a fumar.

“Es habitual que el paciente lo mencione casi de pasada, como si no tuviera relación con lo que le estamos viendo en la encía. La idea de que vapear no hace daño está muy extendida, y no es del todo así”, explica la Dra. Sarmini.

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La nicotina reduce el riego sanguíneo de la encía

La nicotina presente en la mayoría de líquidos de vapeo actúa como vasoconstrictor: reduce el flujo de sangre en la encía, lo que puede acelerar la recesión gingival y facilitar la aparición de enfermedad periodontal. Es un mecanismo muy similar al del tabaco convencional, aunque el vapeo se perciba como algo distinto.

El efecto sobre el riego sanguíneo de la encía es parecido al del tabaco. Cambia el formato, pero el mecanismo que perjudica a la encía sigue muy presente”, señala la doctora.

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La boca seca, un efecto que pasa desapercibido

El vapeo también reduce la producción de saliva, lo que provoca sequedad bucal. La saliva cumple una función protectora frente a las bacterias, así que cuando disminuye, el esmalte queda más expuesto y aumenta el riesgo de caries, manchas y mal aliento.

La boca seca no es solo una molestia. Es la pérdida de una de las defensas naturales de la boca, y eso se traduce en más placa, más caries y más halitosis con el tiempo”, apunta la Dra. Sarmini.

El equilibrio bacteriano de la boca también cambia

Distintos estudios apuntan a que el vapeo altera el microbioma oral, favoreciendo la presencia de bacterias asociadas a la enfermedad periodontal. Esa alteración puede empeorar el pronóstico de una periodontitis ya existente o hacer más difícil su control, incluso en pacientes que nunca han fumado tabaco.

“No hablamos solo de una encía más irritada. Hablamos de un cambio en la flora bacteriana de la boca que puede complicar el tratamiento de una periodontitis que ya estuviera ahí”, advierte la directora de Clínica Dental Bernabéu.

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Qué conviene vigilar si se vapea

Sangrado al cepillarse, encías más rojas o sensibles, sequedad bucal persistente o mal aliento sin causa aparente son señales que un usuario de vapeo no debería pasar por alto, y que conviene comentar en la revisión dental aunque no parezcan graves.

“Le pido a cualquier paciente que vapea que me lo diga en la primera visita, igual que le preguntamos por el tabaco. No es para juzgar el hábito, es para mirar la boca con la información completa”, concluye la doctora.

Que el vapeo se perciba como una alternativa más segura no significa que esté exento de consecuencias para la salud bucodental. En Clínica Dental Bernabéu insisten en la importancia de comunicar este hábito en consulta, para poder vigilar de cerca la encía y el esmalte antes de que el daño avance.

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María Victoria De Rojas

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