Suicidios en España: octubre, mes clave para reforzar la prevención y el cuidado de la salud mental

Octubre se ha convertido en un momento especialmente relevante para poner el foco en la prevención del suicidio y en la importancia de cuidar la salud mental. Aunque el suicidio es una realidad presente durante todo el año, determinados periodos pueden coincidir con cambios emocionales y de hábitos que afectan especialmente a personas con mayor vulnerabilidad psicológica.

Según los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes a 2024 (aun no han salido los datos de todo 2025), en España se registraron 3.953 suicidios, una cifra que supone una media de 10,8 suicidios diarios. Del total, 2.902 correspondieron a hombres (73,4%) y 1.051 a mujeres (26,6%). Aunque se observa un descenso respecto al año anterior, desde el ámbito de la psicología se insiste en que la magnitud de los datos sigue haciendo necesaria una estrategia continuada de prevención.

Para Pilar Conde, psicóloga y directora técnica de Clínicas Origen, la red de cínicas de Salud Mental más amplia de Europa, “la reducción de las cifras no debe hacernos perder de vista que seguimos hablando de un problema de salud pública. La prevención pasa por detectar las señales de sufrimiento, eliminar el estigma alrededor de pedir ayuda y facilitar el acceso a los recursos disponibles”.

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El otoño y los cambios que pueden afectar al bienestar emocional

La llegada del otoño implica una serie de cambios que pueden influir en el estado emocional de algunas personas: la vuelta a la rutina tras periodos de descanso, una menor exposición a la luz natural, cambios en los horarios, menor disponibilidad de actividades sociales o una mayor permanencia en casa.

“Estos factores no explican por sí solos una conducta suicida, ya que hablamos siempre de una realidad compleja en la que intervienen múltiples variables biológicas, psicológicas, sociales y ambientales. Sin embargo, determinados cambios de hábitos pueden afectar al bienestar emocional de personas con vulnerabilidad previa o con tendencia depresiva”, explica Pilar Conde.

La psicóloga recuerda que el suicidio no responde a una única causa, sino a la interacción de diferentes factores, por lo que resulta fundamental prestar atención a los cambios mantenidos en el comportamiento, el estado de ánimo y la forma en la que una persona afronta las dificultades.

Señales de alerta que pueden indicar una situación de riesgo

Desde Clínicas Origen señalan que algunas señales que pueden indicar que una persona está atravesando una situación de especial sufrimiento son:

• Hablar sobre la muerte o el suicidio, de forma directa o indirecta.
• Expresar desesperanza o sentir que no existe una salida a la situación.
• Sentirse una carga para familiares o personas cercanas.
• Aislarse y perder interés por actividades, relaciones, estudios o trabajo.
• Realizar preparativos como despedirse, regalar pertenencias o dejar asuntos personales resueltos.
• Experimentar cambios bruscos de conducta, como irritabilidad, agitación, aumento del consumo de alcohol o una calma repentina tras un periodo de gran sufrimiento.
• Presentar autolesiones, independientemente de su gravedad.
• Comunicar que no quiere seguir viviendo, aunque no lo manifieste directamente como una intención suicida.

“Estas señales no deben interpretarse como un diagnóstico, pero sí como una oportunidad para acercarnos a esa persona, preguntar cómo está y acompañarla para que pueda recibir ayuda profesional”, señala Pilar Conde.

Hablar del suicidio también es prevenir

Uno de los principales obstáculos para la prevención sigue siendo el silencio. Muchas personas esperan a encontrarse en una situación límite antes de pedir ayuda por miedo, vergüenza o por pensar que su sufrimiento no es suficientemente importante.

“Preguntar directamente a alguien si ha tenido pensamientos suicidas no aumenta la probabilidad de que ocurra. Al contrario, puede abrir una conversación que permita que esa persona deje de enfrentarse sola a un dolor que puede estar resultando insoportable”, explica la psicóloga.

Desde Clínicas Origen recomiendan normalizar la búsqueda de apoyo psicológico y acudir a profesionales antes de llegar a una situación de crisis.

Recursos disponibles para pedir ayuda

Ante pensamientos suicidas o una situación de riesgo, existen recursos gratuitos y confidenciales:

• 024 — Línea de atención a la conducta suicida
Disponible 24 horas para personas con pensamientos suicidas y familiares o allegados.
• 112 — Emergencias
Ante una situación de peligro inmediato.
• 717 003 717 — Teléfono de la Esperanza
Apoyo emocional y atención en crisis.
• 900 20 20 10 — Fundación ANAR
Para niños, niñas y adolescentes.
• 600 50 51 52 — ANAR Familia y Centros Escolares
Orientación para adultos ante situaciones relacionadas con menores.

Si al leer esta información te sientes identificado o reconoces en ti alguna de estas señales, es importante recordar que el suicidio es una decisión definitiva ante un sufrimiento que puede cambiar. El dolor emocional puede disminuir, las circunstancias pueden mejorar y existen tratamientos psicológicos y farmacológicos eficaces para ayudar. Pedir ayuda es un paso importante y permitir recibir apoyo puede marcar la diferencia”, concluye Pilar Conde.

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María Victoria De Rojas

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