Las cicatrices forman parte del proceso natural de reparación de la piel, pero algunos hábitos cotidianos pueden influir en cómo evolucionan. Salena Sainz, farmacéutica especializada en dermatología y creadora de Annue, explica qué errores conviene evitar y cómo cuidar la piel durante este proceso.
Una herida se cierra y, aparentemente, el problema termina. Sin embargo, para la piel el proceso continúa durante meses. Una vez que el tejido se ha reparado, la cicatriz puede seguir cambiando de color, textura y relieve mientras madura. Es precisamente durante esta etapa cuando algunos gestos cotidianos pueden influir en su evolución.

Para Salena Sainz, farmacéutica especializada en dermatología y creadora de Annue Body Elixir, el cuidado corporal debe entenderse como un proceso constante, especialmente cuando la piel ha pasado por algún cambio o agresión. Desde esta perspectiva nace este óleo corporal de origen natural que combina 19 activos, entre ellos, centella asiática, rosa mosqueta y caléndula junto a aceites como el de jojoba o pepita de uva.
Como explica la farmacéutica, “cuando hablamos del cuidado de una cicatriz es importante tener expectativas realistas. Un cosmético no puede borrar una cicatriz por completo, pero sí podemos acompañar la piel durante su evolución, mantenerla hidratada y favorecer que se encuentre en buenas condiciones”.
Los errores que dificultan la mejora de las cicatrices
La forma en la que protegemos, hidratamos y tratamos la piel puede contribuir a mantener las cicatrices en buenas condiciones mientras madura. No se trata de seguir una rutina compleja, sino evitar algunos hábitos muy comunes que puede jugar en contra de este proceso.
- Exponer la cicatriz al sol sin protección
Uno de los errores más frecuentes es olvidarse de proteger una cicatriz de la radiación solar. Una cicatriz reciente puede pigmentarse con mayor facilidad y permanecer más oscura durante más tiempo cuando se expone al sol. Por eso, la protección solar debe formar parte del cuidado de cualquier cicatriz que quede expuesta.
“Cuando una cicatriz es reciente, debemos prestar especial atención a la exposición solar. La radiación puede favorecer que se pigmente y que la diferencia de color respecto al resto de la piel sea más evidente. Protegerla es una de las medidas más sencillas que podemos incorporar a nuestra rutina”, señala Sainz.
- Empezar a aplicar productos demasiado pronto
Las prisas nunca son buenas. Una herida necesita tiempo para cerrarse y cualquier producto que se aplique sobre una zona que todavía no ha cicatrizado puede irritarla.
El cuidado cosmético de una cicatriz debe comenzar una vez la piel está completamente cerrada, teniendo siempre en cuenta el tipo de lesión y las indicaciones del profesional sanitario cuando sea necesario.

- Descuidar la regeneración de la piel
Una vez la herida ya se ha cerrado, mantener la zona hidratada puede ayudar a mejorar el confort y la flexibilidad de la piel.
Es aquí donde cobra especial sentido Annue Body Elixir. Dentro de sus ingredientes destaca el aceite de rosa mosqueta, rico en ácidos graos esenciales y vitaminas A y C, asociado al cuidado de la textura y la elasticidad de la piel. También incorpora centella asiática, uno de los activos clave de la fórmula por su papel en los procesos de regeneración y reparación de la piel.
La fórmula se completa con caléndula, de propiedades calmantes, y con aceites de jojoba, hueso de albaricoque y pepita de uva. La jojoba aporta propiedades hidratantes y emolientes, mientras que los aceites de albaricoque y pepita de uva proporcionan antioxidantes y ácidos grasos que contribuyen a nutrir la piel y mantener su elasticidad y firmeza.
“Con Annue quise combinar activos que trabajen desde diferentes perspectivas. La rosa mosqueta y la centella asiática tienen un papel especialmente interesante en el cuidado regenerador de la piel, mientras que ingredientes como la jojoba, la caléndula o los aceites vegetales ayudan a aportar nutrición, hidratación y confort. Es la combinación de todos ellos la que hace que la fórmula sea tan completa”, explica su creadora.
De esta forma, Annue Body Elixir no se plantea únicamente como un aceite hidratante, sino como un concentrado corporal que busca aportar cuidado a pieles desnutridas, agrietadas o afectadas por diferentes factores como las cicatrices o estrías, contribuyendo a mejorar su hidratación, firmeza y elasticidad.
- Convertir el masaje en un gesto agresivo
El masaje puede formar parte del cuidado de una cicatriz ya cerrada, pero debe realizarse siempre con suavidad y nunca sobre una herida abierta. La clave no está en ejercer presión para intentar modificar la cicatriz, sino en incorporar el gesto progresivamente a la rutina.
En este sentido, la aplicación de Anue Body Elixir mediante un masaje suave aporta además una dimensión sensorial al cuidado corporal. “A través de un masaje, dedicamos unos minutos a nuestro cuerpo y convertimos la aplicación en un momento de desconexión. El cuidado de la piel también puede ser una forma de parar y prestar atención a lo que necesitamos”, apunta Sainz.
- Buscar resultados inmediatos
Sin embargo, como señala la creadora de Annue, “quizá el principal error es esperar que una cicatriz cambie de aspecto en pocos días. La evolución de una cicatriz en progresiva y requiere tiempo y constancia”.
Por eso, más que cambiar continuamente de producto buscando resultados rápidos, tiene sentido establecer una rutina sencilla y mantenerla: protección frente al sol, cuidado cosmético cuando la piel ya esté cerrada y constancia en el tiempo.

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