Femenino y plural

Las personas son en realidad sus emociones

H_zlo

ENTREVISTA: María López-herranz

María López-Herranz es experta en liderazgo, desarrollo directivo y comunicación, con una amplia trayectoria en multinacionales de publicidad de las que formó parte del Comité de Dirección, lo que le ha permitido adquirir una amplia experiencia tanto en la dirección de empresas como en liderar equipos de alto rendimiento.

Tras más de veinte años sumergida en el mundo de las multinacionales llega H_ZLO. ¿Con qué objetivo?

H_ZLO fue un paso lógico, un cambio de perspectiva laboral. Yo ya había tenido una trayectoria profesional muy fructífera en multinacionales, había alcanzado un nivel directivo que ni imaginaba cuando comencé a trabajar, y de repente se cruzó en mi vida el Coaching, que entonces no sabía ni lo que era, pero que me atrapó y me abrió una nueva puerta, un camino diferente que decidí recorrer. Y en él se gestó H_ZLO, una pequeña consultora de RRHH, casi una boutique, en la que ayudamos a nuestros clientes a alcanzar sus objetivos con propuestas muy a medida, muy personalizadas, centradas en desarrollar personas a través de un aprendizaje experiencial positivo y diferente.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan las organizaciones en esta época tan convulsa?

Para mí el principal reto al que se enfrentan, sobre todo en esta época tan convulsa, es entender el extraordinario impacto que tienen las emociones en la cuenta de resultados y en los resultados en general. Una organización que no es consciente de esto puede llegar a obtener buenos resultados, pero tendrá un tope, y por mucho que se esfuerce no crecerá más. Sin embargo, una organización que comprenda que las emociones de sus empleados, de sus líderes, de sus colaboradores, accionistas y stakeholders en general son el principal motor de su éxito, llegará hasta el infinito y más allá. Y lo hará con menos desgaste profesional y personal, con una cohesión mayor en sus equipos, con orgullo de pertenencia y con compromiso. Las personas son el mayor activo, sí, pero las personas somos seres emocionales. Si gestionas bien las emociones de tus stakeholders gestionarás bien cualquier organización y los resultados serán extraordinarios.

¿Qué es el liderazgo? ¿Existen diferentes modelos?

El liderazgo es la capacidad que tiene una persona de influir positivamente en los demás. Si influyes, lideras. Por eso ser líder no está necesariamente asociado a un cargo, a un rol de poder. En las organizaciones hay muchas personas líderes que no tienen un cargo relevante, pero su capacidad de influir positivamente es enorme. Son personas que inspiran y a las que los demás les conceden autoridad, consciente o inconscientemente. Y esto ocurre igual en las familias, en los grupos de amigos, en los equipos deportivos, en las aulas… En cualquier colectivo humano hay líderes, líderes sin cargo, pero con autoridad. En las organizaciones hay personas con poder, directivos, pero no todos son líderes. Su liderazgo dependerá de la autoridad que les concedan sus equipos, y esta a su vez va a depender de su capacidad de influir positivamente en los demás.

Y sí, existen diferentes modelos de liderazgo, tanto desde una perspectiva más
consensuada y más académica como desde un punto de vista más natural y personal. En mi libro, Liderazgo Campeador, hablo de tres modelos de liderazgo reconocidos en todo el mundo, aunque hay muchos mas: el Liderazgo Situacional, el Liderazgo Auténtico y el Liderazgo del Círculo de Oro, que comparo con el liderazgo del Cid, totalmente personal y nada académico, pero sorprendentemente con mucho en común con los tres. Ocurre que si tienes una capacidad de liderazgo digamos innata, tu capacidad de influir positivamente en las personas es algo natural, y la forma en la que la expreses dará lugar a un modelo de liderazgo diferente, único, personal e intransferible: tu propio modelo. A partir de ahí se han hecho muchas clasificaciones ampliamente aceptadas, como los seis estilos de liderazgo de Goleman, así que cada uno de nosotros puede analizar su estilo de liderazgo y saber dónde encaja mejor en esa clasificación.

Habla del desarrollo de competencias y habilidades en directivos y equipos. ¿Serán realmente las personas el eje sobre el que deberán trabajar las empresas que quieran tener éxito en el futuro?

En el futuro y en el presente, y la empresa que no lo haga así me temo que estará abocada al fracaso. Lo cierto es que existen muchos avances en este sentido. Hace ya años que, de una manera general, se considera a las personas como el mayor activo de las organizaciones. Se ha demostrado la importancia de contar con personas comprometidas, satisfechas y con orgullo de pertenencia para obtener mejores resultados. Además, en 2014 Bill Gates comenzó a llamar la atención sobre el hecho de que lo más inteligente era contratar personas por sus competencias y habilidades, y no tanto por su CV académico. Yo tuve un profesor, una eminencia en su campo, que entraba en clase, saludaba, cogía una tiza y empezaba a escribir en la pizarra durante una hora entera, dándonos la espalda, escribiendo y hablando a la pizarra. Era una eminencia, sí, pero no tenía las competencias para gestionar a sus alumnos. Por eso a nadie le gustaba su clase, no inspiraba, no influía positivamente, no era un buen profesor. Hoy en día lo importante es entender que las personas son en realidad sus emociones. Por eso ha surgido el concepto de felicidad laboral, porque los stakeholders felices aseguran resultados felices. Y la felicidad, claro, es una fenomenal emoción. Ese es el camino.

Acaba de publicar “Liderazgo Campeador” pero no es su primera obra sobre el Cid y sus aportaciones sobre el liderazgo y la estrategia. ¿Qué tiene de especial el Cid?

El Cid lo tiene todo de especial, es uno de los escasísimos personajes históricos que a lo largo de los siglos ha influido y sigue influyendo de manera sobresaliente en el arte, en la literatura, en la música, en la estética… es un arquetipo universal. Sin embargo, lo que a mi me hizo interesarme por el Cid como líder y publicar dos libros sobre el tema no fue tanto el propio Cid, sino el autor anónimo que escribió el Cantar de Mio Cid. Porque para mi la revelación fue volver a leer el Cantar cuando yo ya era directiva y darme cuenta de que ese autor anónimo que nació hace casi un milenio y que decidió relatar las hazañas del Cid fue capaz de describir en su obra algunas de las habilidades de liderazgo que se enseñan hoy en día en las escuelas de negocio. Es una idea que no deja de sorprenderme. He reflexionado mucho sobre ello y pienso que esas claves de liderazgo son igual de válidas ahora que entonces porque la naturaleza humana no ha cambiado en un milenio: queremos las mismas cosas, necesitamos las mismas cosas, sentimos las mismas emociones que, por cierto, son universales, como el Cantar y como el Cid.

¿Qué podemos encontrar en el libro?

En Liderazgo Campeador hay una reflexión muy actual sobre el liderazgo en tiempos inciertos, porque esos fueron los tiempos que vivió el Cid, tan inciertos que cada día él y sus huestes se jugaban la vida para tener un sustento y poder desarrollar una trayectoria profesional. Ese era su trabajo: batallar y sobrevivir. Era un entorno VUCA permanente. De algún modo se asemeja a lo que hemos vivido y estamos viviendo todavía con la crisis derivada de la pandemia, un periodo terrible en el que hemos luchado para sobrevivir tanto en cuestiones de salud como económicas y laborales. Y esta reflexión está planteada en el libro de una forma muy dinámica y amena, llena de paralelismos, ejemplos, aprendizajes, historias y ejercicios para interiorizar mejor las cinco claves de liderazgo que descubrí en el Cantar, y que siguen totalmente vigentes en nuestros días: la marca personal, la capacidad de liderazgo, la fuerza de la motivación, construir alianzas y saber recompensar. Muchas de las personas que lo han leído hasta ahora me han dicho que es un libro que engancha, que emociona y que se lee muy rápido. Para algunos grandes líderes que tengo la suerte de conocer, ya se ha convertido en un libro de cabecera y de consulta. Para mi esto es un honor y es otra batalla más que gana el Cid, un hombre extraordinario que continúa enseñándonos y conquistando territorios en el siglo XXI.

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